¿Qué es el Cáncer de Piel? El cáncer de piel es una enfermedad producida por el desarrollo de células cancerosas en las capas exteriores de la piel.
La mayoría de las personas no saben que el cáncer de pien es el más común en el ser humano La mayor parte de los tumores malignos, si se los detecta tempranamente, son curables por medio de distintos procedimientos; los cuales ha dado como resultado que sólo una pequeña proporciónson de los pacientes fallezcan a causa de esta enfermedad. Sin embargo, ese hecho ha propiciado una confusión entre la gente, al considerar erróneamente, que los tumores malignos que aparecen en la piel no son peligrosos. Es muy importante cambiar esta forma de pensar ya que, en los últimos años, las estadisticas mundiales relacionadas con la frecuencia en la aparición de nuevos casos de enfermedades, han detectado un incremento significativo en el número de personas con este tipo de cáncer en la población mundial
Hay tres tipos principales de cáncer de piel, el carcinoma espinocelular, el carcinoma basocelular y el melanoma. Los dos primeros se conocen también como de tipo no melanoma. Es el tipo de cáncer de piel más frecuente y se denomina no melanoma, porque se forma a partir de otras células de la piel que no son los melanocitos. Dentro de este tipo se encuentran todos los cánceres de piel menos el melanoma maligno que es menos frecuente, pero sí de mayor malignidad. El cáncer de tipo melanoma se puede reconocer por un cambio en el aspecto de la piel, como una herida que no sana o una pequeña protuberancia. También puede aparecer una mancha roja, áspera o escamosa. Los melanomas difieren de los tumores malignos de la piel de tipo no melanoma por factores relacionados específicamente con él como son: el sexo, la edad y las áreas de localización corporal donde más aparece.
El cáncer de piel de tipo no melanoma se da con mayor frecuencia en aquellas personas de piel blanca y que han pasado mucho tiempo expuestas a los rayos solares. Este tipo de cáncer, puede aparecer en cualquier parte de la piel; sin embargo, se presenta con más frecuencia en lugares como: la cara, el cuello, las manos y los brazos. Por otra parte, la mayoría de los melanomas malignos de piel tienden a no aparecer en zonas cutáneas que por lo general reciben una dosis ultravioleta acumulada mayor. La sensibilidad de la piel al sol y la dificultad para broncearse, aumenta el riesgo de padecer melanoma.
Es importante acudir al médico al observar cambios o anormalidades de la piel que pudieran ser cáncer, aunque sea algo pequeño. Los dermatólogos recomiendan que ante cualquier cambio sospechoso en la piel, se acuda a una consulta especializada con prontitud; el médico puede extraer una muestra para realizar un análisis detallado (biopsia) y así verificar si se trata de un tumor maligno o no.
¿Qué puede producir la aparición del cáncer de piel? La causa que pudiera generar la aparición del cáncer de piel no es completamente conocida. Sin embargo, los resultados de varios estudios científicos han concluido que existen algunos factores de riesgo que influyen primordialmente en su aparición, tales como: la exposición excesiva a los rayos solares, el tipo de piel, factores genéticos y la edad. Personas que trabajan en el exterior: marineros, agricultores, obreros de construcción, salvavidas, entre otros, tienden a tener una mayor incidencia de cáncer de piel y, por lo general, suele aparecer en lugares que han sido expuestos a la luz solar frecuentemente como son: el cuello y la cabeza. Es un hecho científico conocido que la exposición a la luz solar ayuda en la síntesis de las vitaminas A y D, pero también se ha demostrado que la exposición en exceso, aunque no se produzcan quemaduras, aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de piel, incluyendo el melanoma maligno. Estudios científicos indican que existe una correlación entre la latitud y el riesgo de desarrollar melanoma. Las personas que han vivido en lugares cercanos al ecuador terrestre tienen un mayor riesgo, aunque la exposición excesiva a los rayos solares solamente se hubiese dado en un período determinado de sus vidas. No sólo influye la exposición prolongada, sino también, los episodios específicos aislados de una exposición intensa al sol. Incidentes aislados o experiencias de quemaduras causadas por la exposición a la luz solar durante un período de vacaciones, por ejemplo, son un factor de riesgo a considerar. El dermatólogo ha de considerar el factor genético, como algo de mucha importancia al momento de evaluar el riesgo de un individuo ante el posible desarrollo del cáncer de piel. Los antecedentes en la historia de la salud familiar de una persona son fundamentales para la evaluación de cada paciente. Los estudios de población sobre la incidencia de cáncer en la piel, indican también que la edad del individuo es un factor que puede influir en su génesis. También se conoce al respecto, que las quemaduras producidas por el sol durante el período de la niñez y hasta en los primeros años de la adolescencia pueden aumentar al doble el riesgo de desarrollar melanoma, incluso muchos años después. Es un hecho conocido que aproximadamente la mitad del número de casos de melanoma se presenta en individuos mayores de 50 años. Las personas de piel blanca tienen mayor riesgo de padecer cáncer de piel, y aunque es menos frecuente en gente de piel oscura, en estos pacientes se presenta la enfermedad con mayor agresividad una vez que aparece. Existen otros factores de riesgo que pueden general el desarrollo de cáncer de piel como son: la exposición a sustancias carcinógenas, las lesiones causadas por tratamientos con radiación, también aumentan la predisposición al cáncer de piel los tratamientos inmunosupresores y la sobreeposición a la luz ultravioleta de las lámparas y cabinas bronceadoras. ¿Cómo se previene el cáncer de piel? Se debe evitar exponerse al sol de manera prolongada o intensa. Se debe evitar salir y exponerse en horas donde la radiación ultravioleta es más peligrosa, pues es precisamente la exposición excesiva a estos rayos el factor principal de riesgo en este tipo de cáncer. Otra manera de prevenir el cáncer de piel es la utilización de accesorios en el vestir que ayuden a proteger la piel como son el uso de sombreros, de gafas que absorban efectivamente la mayoría o la totalidad de los rayos ultravioleta y utilizar telas adecuadas para cubrir la piel. También, un modo eficaz de prevenir el cáncer de piel es la utilización frecuente y adecuada de cremas protectoras, pues reducen temporalmente el peligro de la exposición a los rayos solares. Es esencial consultar con un médico dermatólogo con experiencia en el diagnóstico, evaluación y tratamiento del cáncer de piel si la persona nota un cambio anormal en la misma, observa un lunar que ha cambiado de aspecto o que sangra. No hay que olvidar que este tipo de cáncer puede prevenirse en mayor número en comparación con muchos otros, por lo que es fundamental disminuir o evitar los factores de riesgo que pudieran desarrollar la enfermedad.
Centro Internacional de Bioplastia
Para mayor Información: Contacto: Dr. Guido Spadafora Tel:(507) 227 0481(Español e Inglés) (507) 9963518 (Solo Español) fax: (507) 227 0481 Todos los Derechos Reservados PANAMA |